Querida Mamá:
Ayer fué tu cumpleaños, como siempre llegué tarde, no porque no me acordara, me estuvo visitando el recuerdo varias veces al día, no sé que me pasa cuando esto ocurre que lo voy posponiendo hasta que es demasiado tarde y no llego.
Sé que no me lo reprocharás, a mí, no.
¿Temes mis reacciones? ¿Estas acostumbrada a mis errores?, ¿Qué es?...
No me apetece excusarme,no tengo excusa.
A pesar de mis hechos, te quiero y te admiro, al fín y al cabo no tienes culpa de mi idiosincrasia.
Felicidades mamá.
besos
